Hace un par de meses, una compañera de trabajo me contó que sentía que un administrador de sistemas había violado su privacidad, mirando su directorio de datos a raíz de un problema técnico que tuvo. Este sysadmin, ni corto ni perezoso, observó sus datos y le aconsejó lo que podía hacer para solucionar su problema, deduciendo de sus datos que ella era personal laboral de tipo, llamémosle T, dentro del escalafón profesional universitario. La chica no podía creer lo que le había pasado, y le montó un pollo al sysadmin, razonable por otra parte, y a continuación cargó contra los informáticos:

Como consecuencia de aquello, me preguntó que si es que los informáticos no teníamos un código deontológico o qué. Yo le contesté que más bien “o qué” (¡opá!, ¡yo viasé un corral!), porque yo en mi vida había escuchado que lo tuviésemos, y no tuve más remedio que recurrir a aquello de “hombre, … yo creo que es una cuestión ética que cada uno debería respetar”… pero evidentemente, hay mil situaciones que pueden no ser tan obvias como aquella.

Pues bien, hoy he recibido por primera vez la revista de ALI (debido a mi reciente colegiación en el CPIIA), y he visto que en su última asamblea han aprobado un código  deontólogico, compuesto de 142 artículos. Unos principios generales de práctica profesional, que quieren englobar dentro de un marco definitivo establecido con ayuda de los Consejos/Colegios Profesionales.

Y a tí, ¿te parece bien tener un código deontológico consensuado o ya tienes el tuyo propio?

About these ads