Hoy al levantarme por la mañana he recibido en un correo las fotos que Eli, una cooperante cordobesa que se vino a Cusco justo cuando yo volvía, nos hizo en mi festín de despedida. Aunque las fotos no tienen demasiada calidad, tienen un valor incalculable :_). Me ha costado controlar la emoción…. Una muestra:
